Sola

Está sentada sola. Gira la cabeza hacia abajo y a la izquierda. A lado del plato tiene el celular prendido. Revisa Facebook, mientras la cuchara sube, y baja desde la boca varias veces. Lanzó un despistado gracias cuando el mesero dejó el ají en su mesa.

Sentada en una mesa perpendicular a la cocina, recostada contra la pared, con pantalón vino, blusa sin mangas negra con cuadrados blancos, collar de pepas blancas, el pelo cepillado en forma de campana y de color amarillo ocre, esa señora no está sola. Come y vive como millones de otros ejecutivos alrededor del mundo: en compañía de su celular, y la información que otros usuarios también lanzaron a las redes sociales.

Al acabar la sopa de zanahoria con camote, el mesero le quita el ají para traérmelo. Cuando le pregunta si quiere pollo o carne con mote pillo, responde pollo y agradece. Regresa la vista a la mesa.

Pasadas las dos de la tarde, el local comienza a vaciarse. Detrás del mostrador, el cocinero lava los platos. El mesero ya no camina rápido entre las mesas ni lleva varios platos en cada brazo.

“Disculpe la demora. ¿Pollo o carne? ¿Le traigo más jugo?”

Hay cerca de quince mesas. Cuando llegué, todas estaban ocupadas menos la última, donde me senté. A pocos metros estaba la señora que no se despegó de su iPhone durante todo el almuerzo, dos chicas con blusa y falda de tela de uniforme, en otra mesa estaba una chica con lentes y pelo tan rosado como mi saco, un señor ya bien viejo que comía mientras pensaba en cualquier cosa, otro par de ejecutivos… y así, personas con días diferentes pero que en una hora coinciden en la Jorge Washington y Amazonas cuando comen un almuerzo ejecutivo de $3,50.

Llegó sola y se fue sola, mirando el celular hasta cuando caminaba hacia la salida. Sola, como yo. La diferencia es que yo prefiero adivinar cómo son los otros, mis desconocidos, de acuerdo a sus movimientos, a lo que dicen y cómo lo dicen. Imaginarme qué no dicen y qué piensan. Mirar y dejar que me miren, tratando de superar una pantalla que brilla desde que me despierto hasta cuando trato de dormir.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s