Detrás de la ventana

Atrás de la ventana está todo un mundo. Está mi vida, tú vida, nuestra vida. Me vas a encontrar parada de tal manera que la pared no deje que me veas, o escondida entre las cortinas. Es probable que finja no estar, pero estoy segura que me vas a ver, sólo si te fijas bien.

Después de la ventana viene una pared alta y concisa. Ésta fue hecha de acuerdo a las órdenes de un arquitecto, entendidas por el constructor que no siempre es ingeniero, y hecha con las manos de varios maestros. Parecería que son ellos los únicos que siguen órdenes, pero en realidad lo que pasa es que todos somos como muñecos de alguien más. Yo, por ejemplo, estoy detrás de una ventana y trato de que nadie lo note.

Enseguida llega la calle. Hay una puerta negra, y en paralelo está parada una suerte de verja de acero. Su material trata de que la “protección” no se dañe, pero al mismo tiempo es fácil ver al través. Mis papás trataron de escondernos un poco con unas plantas de bambú, que más que nada dan pena porque no llegan a crecer bien. Entonces, tu trabajo parecerá más difícil, porque estoy tras una puerta y encima de una ventana.

Por lo general el vidrio está en su lugar. Está cerrado. Preferimos que sea así, a pesar de que a mí me hace sentir mejor el aire. Pero éste también enferma y yo no puedo ir donde un médico. Nadie puede verme, ni siquiera para que me curen. Mi papá dice que no hace falta salir, porque hay un doctor en casa. Que no pueda emitir una receta no es importante, siempre y cuando el aire no entre, los virus no tendrán cabida dentro de esta casa que se completa con una persiana. Ella me deja ver hacia afuera, pero nadie puede verme a mí.

Al mundo lo contemplo desde mi piel y mis ojos que irradian curiosidad. Dentro, está mi familia, un gato con el cual puedo jugar y los ruidos. A veces parecería que la casa habla, que me quiere contar cosas. Parecería que quiere hacerme entender que el tiempo sí pasa, a pesar que desde la ventana me da la impresión de que la calle sigue siendo la misma. Haya luz, o sea de noche.

¿Qué pasa, entonces? No salgo porque le tengo miedo al reloj. Aquí dentro, nada se mueve de su sitio, a menos que yo expresamente así lo determine. De esta manera logro que todos los días sean uno, como cuando me miro al espejo: siempre soy yo, no importa qué pase afuera. Aquí dentro todo es igual, eso me dice mi reflejo y le creo, mis ojos no me mienten.

Hay lugares donde parecería que le tiempo no cambia, que siempre es igual. Yo busco esos espacios, donde no importa la luz sino la sensación. Por la calle caminan algunos, animales van de un lado hacia otro. A veces es el viento el encargado de mover las hojas, los árboles y de hacer volar a los pájaros. Pero después, todo vuelve a la normalidad. Cada cosas se estabiliza otra vez, yo sigo detrás de la ventana del infinito. Nada ha cambiado, ni cambiará.

Tú me puedes decir todo sí se transforma, y lo hace todo el tiempo. Los budistas, me explicarás, creen que todo está en constante movimiento. Este segundo no volverá nunca y eso quiere decir que ya no soy quien era hace unos momentos. Pero, te responderé, a mí no me interesa lo que determine un número. Un momento, un segundo, un reloj. Es lo mismo, lo único que cambia es la palabra. Por lo tanto, tu teoría no tendrá sentido, no podrás convencerme. Mi ventana es eterna, lo que pasa delante de ella no cambia. Nadie es capaz de moverme. Yo hago lo que quiero, no me importa qué necesite mi cuerpo.

Y aquí, detrás de la ventana, me quedo y me escondo. Yo soy parte del más allá: puedo verlo todo, saberlo todo, pero nadie sabe que lo estoy haciendo. El tiempo no pasa, no intentes convencerme.

Analojienlamadrugada

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s