Let’s go fly a kite

Walt Disney, en el cuerpo de Tom Hanks, le dice a P. L. Travers (Emma Thompson) que los contadores de historias hacen eso: maquillar la realidad con imaginación. Transformarla, corregirla, exagerarla… Hacerla de tal manera que todo lo que está en la mente y en el corazón del narrador se cumpla. Le convence que por medio de la película podrá salvar a Mr. Banks. Él es el recuerdo de su papá y el personaje principal.

Disney persiguió a la escritora por veinte años, con la excusa de querer cumplir una promesa hecha a sus hijas: llevar a Mary Poppins al cine. Hacerla aparecer con los vientos del Este en la vida de todos los niños del mundo. Y también en la de sus papás. Especialmente en las de ellos.

A lo largo de toda la película Saving Mr. Banks, P. L. Travers se convierte en la protagonista de su propia historia. Los personajes del libro, como explica, son “como su familia”. Los saltos en el tiempo generan esa sensación de estar dentro de la cabeza de Mrs. Travers. Ella, quien dice que no le gusta el rojo y no soporta tener peras cerca. Toma el café con una spoon full of sugar y a pesar de que dice que Mary Poppins no es real, sabe que es la única que puede salvarle.

La película termina en la premiere de Mary Poppins en 1964. P.L Travers llora mientras se mira a sí misma abrazada de su papá. La niña de 7 años encontró su final feliz, como ella siempre se imaginó. Let’s go fly a kite. 

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s