Para mi Pa

HospitalLos hospitales son todos iguales. Tienen largos corredores, las paredes son blancas y las sillas siempre escasas. Depende la razón, por la mayoría de veces los hospitales son lugares tristes. Pero también son lugares para reflexionar.

El sábado mi hermano Martín tuvo un accidente jugando fútbol. Se rompió (espero que sea la palabra) la clavícula de su brazo derecho. Estaba jugando fútbol, cuando un ‘gigante’ le cayó encima. Su clavícula parecía un biombo y le dolía tanto que mi papá no dudó en llevarle al hospital; con mi mamá estábamos esperando que nos llamaran a decir que ya estaban yendo al otro partido. La llamada que recibimos cambió totalmente los planes.

Mi mamá era un saco de nervios. Cuando ella está preocupada, a mí no se me ocurre mejor cosa que decir lo que sea. Literalmente. Me vienen a la mente una cantidad de posibles temas de conversación y soy peor que un loro. Por suerte el camino fue corto y ella logró que me callara rápido.

Entramos a emergencias y le encontramos a mi papá. Mis dos papás estaban vestidos al más puro estilo deportista y claramente desentonaban con el lugar. Hasta gorra tenían.

Martines-en-hospitalAl Martín le tuvieron que hospitalizar y yo me quedé con él. Cuando llegamos a un cuarto estábamos felices porque pensamos que íbamos a poder ver tele y así quitarnos la preocupación hasta que sea la hora de la operación. Pero no, lo único que servía era el ventilador y podíamos mover la cama con unos botones para que mi hermano esté más cómodo. Conversamos largo, le peiné con una peinilla después de que se bañe y después nos dormimos. Ahí llegaron mis papás, mis ñaños Hugo y Andrés y mi abuela Leonor. Obviamente solo se necesitó que mi papá se encargue de la situación de la televisión para que sirviera.

juntosgemes

En el cuarto, donde supuestamente solo se permite que entren de dos a tres personas máximo, estábamos todos juntos. Ellos pusieron el partido de la Liga en Guayaquil y con mi mamá nos dormidos. No puedo describir todo lo que sentí ese momento (porque si intento me pusiera a llorar), pero sí puedo decir que es una de las sensaciones más hermosas del mundo. La familia es lo más importante. Estábamos todos ahí, cuidando del Martín y preocupados por darle todo nuestro apoyo.

Después llegaron los doctores y se le llevaron al Martín en una camilla. Todos nos quedamos expectantes. Salía pronto, solo teníamos que esperar por él. En la tarde yo le dije que haga la prueba de empezar a contar hasta que se duerma por la anestesia, para ver si cuando se despertaba seguía haciéndolo. -hoy me contó que llegó hasta 7 pero que cuando despertó no pasó lo que esperábamos-.

Esperamos en la sala de visitas porque llegaron mi tía Cawi y mi prima Isa. Conversamos y como tenemos -la mayoría- una voz gritona, tuvimos que tomar en cuenta que estábamos en un hospital. La hermana de la Isa, la María Laura, le dijo a mi tía que le diga al Martín que se alegra de que haya sido la clavícula y no la rodilla, porque para un futbolista la rodilla es indispensable. Todos nos reímos y así, mientras pasaban los minutos, empezábamos a tranquilizarnos. Cuando se fueron ellas, me acosté en la cama de la habitación.

Me desperté cuando las enfermeras me decían algo así como “niña ya viene su hermano”. Le pusieron una cosa que le inmovilizaba todo el brazo derecho y seguía más allá que acá por la anestesia; a eso de las 11 salimos del hospital. Estaba tan cansada que sabía que no iba a poder levantarme a las 6 al día siguiente para ir a correr mi carrera. No, no lo hice.

El domingo del día del padre, por lo tanto, lo pasamos juntos en la casa. Ellos vieron fútbol. Nunca hemos celebrado realmente estos días (yo creo que en el fondo mis papás creen que no son más que una invención del mercado). Creo que no podíamos haber pasado un mejor día: todos convencidos del valor de convivir en familia.

No necesitamos un día para que nos diga que tenemos que celebrarle a papá. Al menos no al mío. Un día cualquiera puede convertirse en celebración, solo hace falta la disposición y la actitud.

Por eso feliz día Pa, porque sabes cómo hacer para mantenernos unidos: todos juntos y con fe en un cuarto de hospital con la esperanza de que todo salga bien.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s